No en vano París, la Ciudad de la Luz, es el primer destino turístico del mundo. Una vida no bastaría para explorar la capital francesa, con su riqueza de monumentos, Museos, estatuas, plazas, parques y callejuelas. Y sin embargo, si quiere disfrutar de las obras maestras de los alrededores, como los castillos de Versalles, Fontainebleau y Vaux-le-Vicomte, tiene que salir de la ciudad durante unas horas.