París e Île de France
Como primer destino turístico del mundo, se necesitaría más de una vida para explorar la capital francesa, pero hay otras pepitas a pocas horas en coche si quiere disfrutar de las obras maestras de los alrededores, como los castillos de Versalles, Fontainebleau, Vaux-le-Vicomte y Chantilly.
Tierra de reyes, Île-de-France posee un rico patrimonio cargado de historia, desde su arquitectura y sus pueblos hasta su diversidad natural. Además de los castillos reales, todos ellos ejemplos de la gran arquitectura francesa, existen paraísos naturales como Barbizon y Giverny, que han atraído a artistas durante siglos, a sólo unos kilómetros de París. La gran diversidad de la región la hace ideal para practicar actividades al aire libre, como escalada en el Bosque de Fontainebleau o largos paseos en bicicleta por los ríos Oise o Sena.
-
Visitar la Torre EiffelIdeas de estancia
Venga a descubrir la Torre Eiffel en una ascensión única en el mundo, en la que se dejará llevar por las emociones. Desde la explanada hasta la cima, experimentará un cúmulo de sensaciones: desde cada planta, una vista extraordinaria y única de París,
-
Noticias
-
Buenos planes
Pero es también en París donde los paseantes se lo pasarán en grande, ya que la Ciudad es un inmenso Museos al aire libre que ofrece paseos en los que los kilómetros recorridos son otros tantos siglos cruzados, desde las arenas galo-romanas de Lutecia hasta el Palacio del Louvre, desde las fachadas Haussmann hasta la Torre Eiffel, desde las alturas de Montmartre hasta las torres de La Défense.
Nuestras nuevas instalaciones de alojamiento
Cama y desayuno
La Parenthèse d'Amour
à SOISY BOUY - Seine-et-Marne
Casa rural
La Gastinoise
à GASTINS - Seine-et-Marne
Cama y desayuno
Les Chambres d'Oriane
à CHESSY - Seine-et-Marne
Y no faltan lugares donde tomarse un respiro, ya que hay miles de cafés parisinos donde conocer el bullicio local. A lo largo de los años, algunos de estos cafés se han convertido en legendarios, como el Café de Flore, La Closerie des Lilas y La Rotonde, pero no dude en utilizar su iniciativa para encontrar esa joya rara, porque los cafés son como los parisinos: todos diferentes, todos acogedores.